Comunidad 360º
Un museo es, por naturaleza, un lugar de cuidado. Preserva el patrimonio, el arte y la memoria colectiva, y debe garantizar su transmisión a las generaciones futuras. Esta memoria, que el museo guarda cuidadosamente, no permanece inerte y fosilizada, sino muy viva. Las obras de la colección y la propia arquitectura del MNAC pueden servir como punto de encuentro, de calma, de reflexión, de disfrute, de evasión o de refugio: son mutables a través de la mirada y el bagaje de los espectadores. Así pues, proyectar el Museo en comunidad y situar el factor humano en el centro es una acción imprescindible en la configuración colectiva del Museo del futuro. El horizonte es el nuevo MNAC: la ampliación del Museo, que será una realidad en el año 2029 y nos brinda la oportunidad de repensarlo y reforzar su papel de servicio público.
Desde el Museo llevamos años tendiendo puentes con las comunidades de manera poliédrica: desde las acciones de proximidad con el territorio, la introducción de nuevas voces y colectivos infrarrepresentados o invisibilizados, los proyectos de arte y salud y la accesibilidad, hasta los programas museo-escuela. Al mismo tiempo, cocreamos experiencias enriquecedoras y transformadoras que configuran al Museo como una caja de resonancia de voces, un juego de espejos y perspectivas.
Con Comunidad 360°, queremos trabajar de forma continuada la panorámica de los territorios que rodean al Museo en un radio de 360°, comenzando en esta primera edición 2024/2025 con los barrios de Sants, La Marina y El Poble-sec, y explorando nuevas zonas en los próximos años. En este primer año, hemos querido desplegar un museo-hogar, trabajando el vínculo entre la gastronomía y el arte a través de técnicas artísticas, el diálogo compartido en torno a las obras del Museo, la colección como espacio de juego, los saberes transmitidos de adultos a niños y viceversa, y la memoria fotográfica de los barrios.